Calendario de Marte

Repasamos la historia de las propuestas de los distintos calendarios que han habido sobre Marte, y hacemos una propuesta interesante, que por qué no, podría ser la utilizada en el presente y futuro en la exploración de Marte.

2019-01-22 J. Marcos

Calendario de Marte
Calendario de Marte/Elaboración propia

En nuestro querido planeta Tierra nos movemos con el tiempo, todo está programado y va conforme al calendario que muchas personas no saben el por qué es como es. Pues bien, este calendario no siempre fue el mismo, pues hace siglos utilizaban un calendario lunar basado en las fases lunares. Obviamente, este calendario no plasmaba realmente la duración exacta de un año, ni siquiera se acercaba, pues se basaba en meses de aproximadamente 28 días, que no es más que lo que tarda la luna en dar una vuelta completa a la Tierra. Por ello y tras años de estudios, Julio César, emperador romano, instauró un nuevo calendario que estimaba que un año era 365,25 días. Se denominó calendario Juliano. Al no ser una cifra exacta en la realidad, ya que hay un margen de décimas, se llevaba a que en el plazo de unos 1200 años se fuera arrastrando un desfase de 10 días que, aunque no parezca mucho, iríamos desincronizados respecto al año trópico. Por ello en el siglo XVI el Papa Gregorio XIII, tras varios estudios realizados en la Universidad de Salamanca respecto al calendario, y con el objetivo de que determinadas celebraciones religiosas se celebraran de manera regular, promulgó el uso de un nuevo calendario, que se ajustaba mucho más al año trópico real. Este nuevo sistema arrojaba un desfase de solamente un día a lo largo de 3300 años, algo poco relevante, que se soluciona ajustando ese día cada 3300 años.

Esto es en cuanto al calendario actual utilizado generalizadamente en occidente, que todos vemos como algo natural y que la gran mayoría de la gente no se para a pensar el porqué de que sea así.

Pues bien, en el planeta Marte no hay este problema de momento. No existe un calendario aprobado internacionalmente, ni nada parecido. Ni siquiera las agencias espaciales utilizan un calendario homogéneo para el control de las fechas de sus distintas misiones. La NASA, por ejemplo, simplemente cuenta los soles que lleva cada una de las misiones en la superficie, comenzando generalmente desde el sol 0 ó el sol 1. Esto obviamente no es ningún calendario, e incluso dentro de la misma NASA manejan, por llamarlo de alguna manera, distintos “calendarios marcianos”, todos independientes unos de otros. Por ejemplo, Opportunity estaría en este instante en su sol 5332, mientras Curiosity estaría en el sol 2292. Con estos números sería imposible cruzar unos con otros sin una referencia común. Podríamos utilizar simplemente el calendario gregoriano y tendríamos una referencia de cuándo suceden las cosas en Marte, sin embargo, como ya vimos en un artículo anterior, los días en el planeta rojo tienen una duración mayor que en la Tierra, por lo que iríamos arrastrando fechas cada aproximadamente 36 días terrestres. Esto no es más que con este desfase, cuando en la Tierra hayan pasado esos 36 días aproximadamente, en el planeta Marte habrán pasado tan solo 35 soles y así sucesivamente. Esto significa que cada 36 soles, 8 horas, 59 minutos y 4,07 segundos, en la Tierra y en Marte es exactamente la misma hora partiendo siempre de uno de esos momentos de sincronía.

 

 

Varios han sido los científicos que han tratado de crear un calendario para el control de fechas en Marte, sin embargo, ninguno lo ha hecho con éxito, o mejor dicho ninguno consiguió que su propuesta fuese acogida por la comunidad internacional. Percival Lowell o Mentore Maggini fueron varios de los científicos que hicieron sus propuestas, que se basaban en el calendario gregoriano, alargando proporcionalmente los meses respecto a la duración del año de Marte. Fue desechado. Sir Patrick Moore creó un calendario en el que el año tenía 18 meses de 37 días cada uno, y tres de ellos tendrían 38. Este calendario arrastraría un error en unos 1100 años de 450 días por lo que no sería muy real. Finalmente, Thomas Gangale, ingeniero estadounidense creó un calendario, calendario Dariano en honor a su hijo Darío, en el que tendría 24 meses de unos 28 soles cada uno. Esta propuesta no prosperó, además en un plazo de 1100 años se perderían 10 días, por lo que no estaría acorde con el año tropical. Además, habría semanas concretas que tendrían solo 6 días en lugar de 7, algo que no es aceptado por la comunidad internacional.

Pues bien, la verdad es que este tema me parece muy interesante y me puse a investigar al respecto. Pienso que es necesario que haya un calendario único para el planeta rojo por lo que me puse manos a la obra.

En primer lugar, para la creación del calendario marciano me centré en como subdividirlo. Los meses deben de ser de una duración razonable, no más de 40 días y no menos de 25. Me centré en la duración de tiempo que tarda en simultanearse las horas en la Tierra y Marte, que como hemos visto es de 36 soles, 8 horas, 59 minutos y 4,07 segundos. Dividiendo el número total de días que tiene un año marciano por esa cifra, nos da una cifra de un poco más de 18 meses por lo que esos soles sobrantes habría que repartirlos de alguna manera a lo largo del año. Finalmente decidí introducir 16 meses de 37 soles y 2 de 38 soles, que sería igual a los 668 soles. Este sistema sería similar al propuesto por Patrick Moore, pero no exactamente. Como sabemos, un año en Marte es un poquito mayor que esos 668 soles, concretamente 668 soles, 14 horas, 10 minutos y 52 segundos, todas las unidades en tiempo marciano. Por ello si dejásemos así el calendario, perderíamos esas más de 14 horas marcianas cada año que en poco tiempo se arrastrarían muchos soles en largos períodos de tiempo. Para subsanarlo ideé unas normas básicas que evitarían estas pérdidas.

  • En primer lugar, asignaríamos a los años impares la cantidad de 668 soles. A estos años los denominaríamos simplemente Año Impar.
  • En segundo lugar, a los años pares se le asignarían 669 soles. Estos años se le podrían denominar Año Par.
  • Finalmente habría una nueva figura que sería un día añadido cada 11 años. Se le podría llamar año bisiesto. Pues bien, esto no es más que a los años divisibles por 11, se le añadiría un sol más. Esto nos llevaría a que cuando el año es un año impar y es divisible por 11, el año tendría 669 soles, mientras que, si coincide en un año par y además es divisible por 11, el año tendría extraordinariamente 670 soles.

Poniendo varios ejemplos, el año 1 tendría 668 soles, el año 2 tendría 669 soles, el año 11 tendría también 669 soles, y finalmente el año 22 tendría 670 soles.

¿Qué conseguimos con esto?

Pues básicamente lo que conseguimos siguiendo estas 3 normas, es que el año marciano no vaya desfasado respecto al año tropical. A continuación, vemos una tabla en la que se muestra, siguiendo las normas descritas, el tiempo de desfase que habría año tras año.

 

Dias

Horas

Minutos

Segundos

Año 1

0

14

10

52

Año 2

0

4

21

44

Año 3

0

18

32

36

Año 4

0

8

43

28

Año 5

0

22

54

20

Año 6

0

13

5

12

Año 7

1

3

16

4

Año 8

0

17

26

56

Año 9

1

7

37

48

Año 10

0

21

48

40

Año 11

0

11

59

32

Año 12

0

2

10

24

Año 13

0

16

21

16

Año 14

0

6

32

8

Año 15

0

20

43

0

Año 16

0

10

53

52

Año 17

1

1

4

44

Año 18

0

15

15

36

Año 19

1

5

26

28

Año 20

0

19

37

20

Año 21

1

9

48

12

Año 22

0

0

0

56

 

Interpretando los datos expuestos, se observa que los desfases varían de arriba a abajo y de abajo a arriba, desde varias horas a incluso un día y varias horas. Sin embargo, en el año 22 observamos que el desfase es de tan sólo 56 segundos, una cifra mínima teniendo en cuenta que es durante 22 años marcianos, que serían más de 40 años terrestres. Comparándolo con el calendario gregoriano, que pierde en 22 años cerca de 10 minutos, el desfase es ínfimo. Extrapolándolo aún más, en el calendario gregoriano se pierde 1 día durante 3300 años, mientras que en el planeta Marte para perder 1 sol entero tendrían que pasar la friolera de cerca de 34000 años marcianos, lo que en la Tierra equivaldría a 62000 años aproximadamente.

 

 

Considero que ese margen de error es aceptable y que este calendario podría satisfacer las necesidades de las misiones actuales y sobre todo futuras a la hora de programarlas y cuando la humanidad esté asentada en colonias en Marte, tendrán que implantar un calendario, y éste podría ser el elegido. En este enlace, muestro un ejemplo de cómo serían los distintos calendarios dependiendo de lo mencionado en el presente artículo.